Ficha
País
Año
Título original
Duración
Dirección
Guión
Reparto
Enlaces
Externos
Críticas
por autor
por título
VIVIR PARA VER
Noticias
- No se pierda "Maximum Shame"
- Tráiler oficial de "Jindama: Volumen 2"
- ¡Segunda parte de Jindama!
- Miguel Bosé, mediador con las Farc
- Tráiler de "Tron: Legacy"
EL OFFRO
Actividad reciente
- Hd en ORIGEN: que alguien critique este peliculon......
- Neska en El Ciempiés Humano.
- Anarka en Comentario sobre Where the Wild Things Are (2009) de Spike Jonze
- Anarka en La mezquita y la Zona Cero
- dionarastart en Adaptation (2002) y Being John Malkovich (1999) de Spike Jonze
Publicidad
Autor: farrell
Fecha: 24/01/2010.
Nine
Digerido por farrell Nada entretenida. Punto. Poco más hay que decir de una película absolutamente vacía de contenido y cuyo mayor logro, aparte del hecho estético que más tarde comentaremos, sería convertirse en un musical de sobremesa con marca registrada “Rob Marshall”, para pasar el rato. Pero nada. Los dos días y medio (tiempo subjetivo) que dura les harán maldecir a todos y cada uno de los seres humanos que han participado es esta producción nominable a todos los premios pero que podría haber sido protagonizada por Norma Duval y producida por Marc Ostarcevic.
El problema de la página en blanco, el genio creador, el artista torturado ante la inmensidad de su tarea constructora… es eso lo que Fellini (y la versión musical “Nine”) abordaba en su “Ocho y Medio” y lo que ha querido copiar Rob Marshall en este innecesaria versión. Digo copiar porque se nota claramente que el director de “Chicago” en lo que es bueno es en filmar canto y baile y el resto se lo ha apuntado en una libreta viendo la película del italiano y lo ha puesto aquí sin, evidentemente, el talento ni la perfección semiótica de aquella.
Lo que en la versión original era un ejercicio estético de primer orden así como una reflexión sobre lo que significa realmente la labor creadora del director de cine (y del artista en general) se reduce aquí a la historia de un italian lover patológicamente mujeriego que atraviesa una crisis existencial (esto se sabe porque va mal afeitado) porque no encuentra a su Musa. Huelga decir que las busca única y exclusivamente en la cama. Nada más se vislumbra en una película que es un ejemplo clarísimo de que un director de cine, como se dice en esta historia, es simplemente la persona que decide “sí” o “no” al final del proceso creativo, pero que debe prestar igual atención al aspecto estético y al narrativo. Marshall se ha saltado a la torera el segundo.
Así, este “Nine” destaca simplemente por el hecho de que el director es un alumno aventajado de Bob Fosse, a saber, alguien que sabe cómo crear magia a través de un número musical. La canción “Folies Bergère”, interpretada por Judi Dench, da buena cuenta de esto y supone el highlight de la sofisticación estética a la que Marshall puede llegar. Pero para eso podría dedicarse a hacer videoclips.
El reparto se reduce a Daniel Day-Lewis rodeado de mujeres con poca ropa. El protagonista de “La Edad de la Inocencia” tiene menos estilo que Torrebruno y esto es algo primordial en la construcción de un personaje que pretende ser el epítome del hombre italiano tipo artista engominado con corbata estrecha - Fellini. Además no canta nada de nada de nada. Y eso después de pasarle la voz por no sé cuantos aparatos. Del resto, las actrices, decir que cada una sale exactamente cinco minutos a enseñar nalga pero que aún así destacan más que el tal Guido Contini como de Bergamo a Firenze.
A Sofía Loren, la mamma serenísima, le basta aparecer en pantalla para convencernos de que hay muchas cosas que no se aprenden en Cristina Rota. Especial mención también para Marion Cotillard, que interpreta el personaje menos plano y más mimado de todo el guión con mucha diferencia, y además ella le da su brillo con varias escenas de esas de “a punto de las lágrimas”. El resto, Penélope de mujer fatal, la Kidman de diva-estatua de mármol, Judi Dench viviendo de rentas (¿por qué todas las buenas actrices británicas acaban convirtiéndose, para bien y para mal, en Maggie Smith?) y Kate Hudson interpretando a la gemela de Nancy Sinatra aparecen por allí, firman y se van. Quizás Fergie, de los Black Eyed Peas, sea la más entregada de todas ellas.
En resumen, un despliegue de lentejuelas y plumas sin el trasfondo y las interpretaciones que tenía “Chicago” y con la referencia, muy perjudicial para ésta, del “Ocho y Medio” de Fellini. Vean ésta última y déjense de historias.
Recomendada para los que prefieren el Nescafé Capuccino a un capuccino en la Piazza Nabona.
Comentar esta crítica/Ver los comentarios
