Ficha

País

UK

Año

2007

Título original

Goal! 2: Living the Dream

Duración

115min

Dirección

Jaume Collet-Serra

Guión

Mike Jefferies, Adrian Butchart

Reparto

Kuno Becker, Alessandro Nivola, Anna Friel, Stephen Dillane, Rutger Hauer, Raúl, David Beckham, Guti, Michel Salgado,

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Crítica de ¡Goool! 2: Viviendo el sueño
Autor: bronte
Fecha: 14/03/2007.
Póster ¡Goool! 2: Viviendo el sueño

¡Goool! 2: Viviendo el sueño

Digerido por bronte

Pues así están las cosas señoras y señores. Cuando uno es un ingeniero maravilloso, su gran deseo es llegar al MIT. Si lo que quiere es ser astronauta, a la NASA. Si uno quiere trabajar en robótica, se quiere ir a Japón. Pero eso sí, si lo suyo es dar patadas a un balón, España es el paraíso. La verdad es que es lamentable que sólo contemos para el mundo sobre el cesped, pero quizás eso es mejor que nada.

Esta película es algo así como "Los ricos también lloran", pero con balonazos de por medio. La historia se centra en el pobre Santiago Muñez, un personaje al que le pusieron un apellido intolerable, teniendo el muy clásico Núñez tan a mano, que seguramente era muy desgraciado en la primera parte (que yo no vi, reconozco) y que sigue siendo muy desgraciado en la segunda, pese a triunfar como Dios manda. Como el chico parece que se las apaña bien con la pelota, pues se traslada del Newcastle United al Real Madrid, que es como el techo de los jugadores del mundo. Y no crean que yo en esto me opongo. ¡Hala Madrid!

Bueno, el caso es que este pobre Muñez llega a Madrid, y todo son desgracias. Se pega con la novia, le echan del campo, se pega con el representante, se esguinza un pie, le sale un hermano oculto, conoce a un pariente que había perdido de vista hacía mucho tiempo... De verdad les digo que yo estaba esperando a que de un momento a otro apareciese por ahí Rudy La Escala (se acuerdan, ¿eh?) cantando "Mi vida eres tú" como hacía siempre después de cada glorioso capítulo de "Cristal".

La película además emula a "Documentos TV"  (ejem) mostrándonos el día a día de las grandes estrellas futbolísticas, sobre todo las del Real Madrid, que según se dice, se comenta, se pegan una vidorra, pero que muy diferente a la de los críticos de cine. Fiestorras por aquí, cochazos por allá (bastante ostentosos y horterillas porque un Lamborghini descapotable blanco, no es el no va más del buen gusto que se diga), tías buenorras por acullá... Hablando de tías buenorras, yo con todos mis respetos tengo que decir que la de esta película, Leonor Varela, parece un loro. Pero aún así, la animo a que siga con su carrera interpretativa, porque estoy segura de que gran parte de responsabilidad recae en el director de fotografía que no se ha lucido en ningún misero fotograma.

Hablando de esto, y aunque no tenga nada que ver, aquellos que tengan la suerte de ver la película en versión original percibirán la ensalada de acentos que se mueven por esa pantalla. La antes citada suena chilena, el protagonista, mejicano, su madre, argentina. La novia suena plenamente británica, pero de verdad de la buena que es el acento británico más ridículo que yo he oído en mi vida.

Otra cosa que me ha llamado la atención es la visión absolutamente cutre que se da de Madrid. Cualquiera que vea esta película va a creer que la capital de España es pleno tercer mundo. Imagínense que combinación: millones y millones de dinero que se van en el fútbol, mientras la gente vive en chabolas. Figúrense la estampa del Lamborghini por los poblachos paupérrimos. Yo no sé, no sé a quién se le ha podido ocurrir dar una visión de esta ralea ni porqué. Como les decía, el director, que se llama, insisto, Jaume Collet-Serra, es capaz de coger este guión soporífero y convertirlo en una película auténticamente somnífera. Y esto gracias a relatarnos una historia bastante poco interesante sin ningún tipo de altos o bajos. Tan acostumbrado a rodar anuncios para televisión, el director no se apea del rayo catódico y filma los partidos como si fuera una retranmisión de televisión. Sin gracia ni arte. Como si no hubiera tenido tiempo para una segunda toma.  Aunque eso sí, de vez en cuando parte la pantalla en dos, tres, cuatro partes, para rematarlo.

Si hubiera que salvar la película por algo, es por el documento en el que se convierte al contar con los cameos de los supergalácticos como Raúl (¡ánimo, Raúl!), Beckham y más jugadores, que yo les garantizo que no desmerecen en nada al resto de los actores.

Recomendada para culés.
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