Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

Bee season

Duración

104min

Dirección

Scott McGehee, David Siegel

Guión

Myla Goldberg, Naomi Foner

Reparto

Richard Gere, Juliette Binoche, Flora Cross, Max Minghella, Kate Bosworth

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Crítica de La huella del silencio
Autor: bronte
Fecha: 20/04/2006.
Póster La huella del silencio

La huella del silencio

Digerido por bronte

Yo no digo que, válgame Dios, de haber tenido otros actores, otro director, otro guionista y otra historia, “La huella del silencio” no hubiera sido una buena película. Lamentablemente, no hay más cera que la que arde. Si todas las decisiones en esta cinta parecen incorrectas, la que se lleva la palma es, sin lugar a dudas, el haber contratado como guionista a Naomi Foner Gyllenhaal (sí, sí, la madre de Jake y Maggie, que se ve que es una familia de mucho arte). Repasando su filmografía compruebo, no sin horror, sino con mucho horror, que es también la guionista de “Una mujer peligrosa”, filme que atesoro en mi recuerdo para tener siempre muy claro que hay errores que no se deben repetir, ya que puntúa como uno de los peores engendros que he visto en mi vida.

Las cosas no nacen de la nada. Doña Naomi, que tiene un M.A. en psicología, parece verse capacitada para hacer unos retratos emocionales que no pueden recibir otro calificativo que no sea el de pacotilla. Quizás por eso, cuando una asiste a la proyección de “La huella del silencio” tiene la incómoda sensación de que está asistiendo a un documental para profesionales de la psique, pues no hay manera de seguir el recorrido interior de los personajes. Se adivina que allí pasa algo muy gordo, pero sin llegar a pillarle la medida en ningún momento.

Si la película viniera con manual de instrucciones, quizás se hubiera podido evitar este poso de terrible vaciedad. Porque algunas cosas se adivinan, pero hay que venir aprendido de casa. Antes de nada les pongo en antecedentes. La que parece una maravillosa familia, formada por un profesor universitario de mística judía, una madre algo perturbada, un hijo que no quiere ser judío ya más, y una hija que es muy buena en los concursos de deletreo, de pronto se desintegra sin ningún tipo de explicación que pudiera hacer más llevadero el visionado. En la película parece que nada casa con nada: no se sabe muy bien a qué viene tanta elucubración con el poder de las palabras, ni qué relación tienen los concursos de deletreo con la sanación espiritual de la familia, ni mucho menos, por qué la niña toma al final la decisión que toma.

Me parece a mí que la novela de Myla Goldberg en que esta basado este filme ha de explicar de manera mucho más certera la especial relación que tienen los judíos con las palabras, pues es a través del lenguaje que ellos se acercan a Dios. Pero no parece que esto quede muy claro en la transposición fílmica. Ni eso, ni nada. Tampoco ayuda mucho la dirección de Scott Mcgehee y David Siegel, que se han clavado las gafas de pasta existencialistas hasta el hipotálamo y nos ofrecen un recital de oscuridad que destila mucha poesía, de esa que produce retortijones. Como bonus, los directores han optado por animar la sesión con una buena ración de infografía, lo que parece una decisión un tanto inusual para este tipo de producto. Aunque puede que sea lo mejor de todo el invento.

Richard Gere, con no estar bien, parece que es el mejor de todo el reparto, puesto que Juliette Binoche parece sacada directamente de una película de Rohmer, y asimilada a todo el conjunto con superglue. Max Minghella, hijo de ese otro gran director, léase esto con tono decididamente irónico, que es Anthony Minghella, se ve forzado por las circunstancias a interpretar a un hijo estreñido que vive los problemas de la religión como si de Unamuno se tratara. Por último, Flora Cross, quien encarna a la talentosa deletreadora, no pasa de ofrecer un recital acostumbrado de lo que se da en conocer como “gran intérpretación infantil”. A saber, abre mucho los ojos y no mueve un músculo durante todo el metraje.

Parece mentira que con tanta producción mística a lo largo de la historia, de dónde mucho se hubiera podido copiar, les haya salido esta bahorrina. Recomendada para aficionados al diccionario. Puntuacion