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Título: Top Secret
Autor: bronte
Fecha: 30/05/2004

Top Secret

Consulta de bronte

M.N. nos envía un bonito mail en el que nos pide una opinión sobre la película “Top Secret”.

Pues bien tengo que decir ante todo, que cuando me he enfrentado de nuevo a esta película para responder sabia y templadamente a M.N, me he reído mucho con el detalle del científico preso que está inventando un sistema imposible de desalinización de agua del mar, y los que estén pendientes de la sección de nacional de los periódicos de estos días saben a que me refiero.

Aparte de este chascarrillo totalmente off-topic, hay que decir que "Top secret", corresponde a una de las primeras producciones ZAZ (véase Zucker, Abrahams and Zucker), que animados por el éxito de "Airplane!", conocida por estos pagos como "Aterriza como puedas", perteneciente al género de catástrofes, se atrevieron con un género menos potencial en su parodia y quieras que no, más complejo en su apuesta. Porque esta película es del año 84, y salvo que hayan cambiado los libros de historia, por entonces aún existía la República Democrática Alemana, así que se corría el riesgo de meterse en camisa de once varas. La localización de la trama en el país satélite soviético, no le hacía asco a ningún tipo de totalitarismo, y sin ambages, se mezclaba allí la resistencia francesa de la Segunda Guerra Mundial y lo que hiciera falta.

Si bien en su momento, no alcanzó el éxito de "Aterriza como puedas" (el conjunto es de inferior calidad), hay que decir que ha resistido con bastantes arrestos el paso del tiempo, y que analizada fríamente tiene bastantes virtudes que merecen la pena ser nombradas. En primer lugar, descubría para el gran público a Val Kilmer, que guste o no, ha sido un puntal de la más reciente cinematografía americana. Y en segundo lugar, al igual que todas las películas de esta factoría, diseccionaba con mano certera los tópicos de género (espías, posguerra) y los recursos cinematográficos, y ofrecía un humor que sólo los cinéfilos recalcitrantes podían apreciar en toda su magnitud. Y es que el humor de ZAZ no es humor puro y duro; es un humor sobre las convenciones del cine, y hay que conocerlas para poder entenderlo. El ejemplo más claro es el de la chimenea. Es una convención fílmica el sublimar el acto sexual a través de un leve movimiento de cámara que deja a los protagonistas y enfoca la chimenea ardiendo. Encontramos ese tipo de plano en "Top secret". La primera vez, con la música orgásmica, todo espectador de pro sabe que es una burla al tópico. Pero la segunda vez, cuando los protagonistas mantienen una conversación en medio de una caída libre en paracaidas, y la cámara vuelve a girar para mostrarnos una chimenea que arde en el cielo, esa es la auténtica parodia a la parodia.

No se queda aquí el humor de "Top secret". En su afán por descubrir los más recónditos misterios del lenguaje cinematográfico, la película juega con la dimensión visual y sonora de la misma. Por ejemplo: es una convención que cuando alguien lee una carta podamos escuchar la voz en off del remitente, como si nosotros también estuviéramos leyendo esa carta. ZAZ bromean sobre este uso arbitrario, y cuando Nick Rivers (Val Kilmer) empieza a leer la carta de su representante a la manera tradicional, de pronto nos encontramos en plano al mismo representante hablándole al propio Rivers a través de un megáfono. Es la total falta de respeto hacia las formas narrativas del cine. Es el destripamiento total e irreverente de los "trucos". En cuanto a la parte visual, se juega en innumerables ocasiones con la "bidimensionalización" de la profundidad de campo (con ese teléfono en primer plano, que luego descubrimos que así de grande en verdad), o con los juegos nada inocentes, como el ojo aumentado de Peter Cushing. Lo que quiero decir es que una persona que nunca hubiera visto cine, se podría reír con el clásico "tartazo", pero jamás comprendería el humor de "Top secret".

También hay algunas marcas de la casa, como ese gag que encontraremos repetido en "Naked gun", cuando Nick Rivers aplasta la cara de un enemigo, y al retirar su mano la cara se queda absolutamente igual de deformada. Y también numerosas, numerosísimas referencias sexuales, que bien deberían valer para desterrar esa idea totalmente carente de fundamento de que los americanos son unos puritanos. Mientras que en España seguíamos anclados en un destape más bien cutre, en "Top Secret" aparecen aparatos de satisfacción anal, sodomizaciones y felaciones más o menos suavizadas, y hasta zoofilia. Eso sin contar pezones que se encienden de pasión, o miembros viriles tan magnos que una bailarina puede caminar sobre ellos. También se recurre a humor clásico como el jugar con la fonética del alemán, (cosa que al parecer nos hace mucha gracia en todos los idiomas).

"Top secret" supuso  para los españoles un par de innovaciones: en primer lugar nos acercábamos al humor del "aquí y del ahora", cosa bastante típica en nuestro teatro popular, pero que en el cine había desaparecido totalmente por razones políticas obvias. Me refiero a comentarios tipo "saco de cacahuetes marca Jimmy Carter", o las veladas referencias a actores que llegan a presidentes (costumbre que ZAZ reavivan en cada película). Este tipo de humor es más o menos de uso corriente ahora mismo, sobre todo a causa de series como "Siete vidas", pero en aquellos momentos era otro cantar. Eso sin contar con el doblaje en español (fiel al espíritu original), en el que por primera vez en mucho tiempo nos encontrábamos referencias a nuestra realidad más próxima como el pitorreo con "Plácido Domingovich" o "Julito Iglesias". Lo cual me recuerda la parte innegable de musical que tiene esta película, con unos más que animados y efectivos números.

No sería justo olvidar el humor absurdo y por lo tanto nuevo que aporta este filme (como la estación que se aleja del tren y no al contrario), el humor de dislocación lógica (como los hombres que se posan en la estatua de la paloma, haciendo allí sus necesidades), o la inclusión de parodias de películas en concreto, que en aquellos momentos era algo aislado, y que hoy compone el grueso de estas películas, que no han sabido renovarse exitosamente. Con esto me estoy refiriendo al momento impagable de "El lago azul", sobre todo teniendo en cuenta que cuando nos volvemos a encontrar con Nigel como líder de la resistencia, sigue manteniendo la marca del personaje en el tema del vestuario (y no digo más), una nueva parodia de la construcción de un personaje. 

No quiero acabar sin resaltar la excelente secuencia de la pelea en un saloon del oeste bajo el agua, que no sólo constituye una estimable parodia de género, sino que además brilla por su excelencia coreográfica y por último, decir que películas como "Top secret" han hecho mucho más por la desestructuración narrativa, que muchos y sesudos experimentos. El hecho de que un mapa de situación de personajes se convierta en la pantalla de un comecocos, deja ver claramente las intenciones de los autores, que no es otra que ponerlo todo patas arriba, y si es arrancando una sonrisa, mejor que mejor. Lo que me recuerda una frase de Kristian Wilson, un ejecutivo de Nintendo que en 1989 dijo: "Los videojuegos no afectan a los niños: Si Pacman nos hubiera afectado de niños, ahora estaríamos todos moviéndonos por habitaciones oscuras, tragando pastillas mágicas y escuchando música electrónica repetitiva".